Educación sexual
Silvano Iván Higuera Rojas
Alicia Ivonne Miranda Cruz
Guadalupe Yetzamanith Jauregui Vega
H20
13/marzo/07
Objetivo: Que podamos conocer los aspectos más relevantes respecto a una educación sexual efectiva, además de cumplir con los requisitos de la materia de nuevas tecnologías respecto al trabajo.
Razón por la cual elegismos este tema: Elegimos este tema puesto que consideramos que la educación sexual es un aspecto fundamental en la vida y que muchas veces no se aborda o si se hace no es de la forma mas apropiada.
La educación sexual es aquella que implica, en su sentido más amplio, la sexualidad humana, así como aspectos que conciernen a la anatomía, la reproducción y el comportamiento sexual. Tiene como objetivo proporcionar información acerca de los tópicos que corresponden al proceso de creación y gestación del ser humano, a las subsecuentes etapas de desarrollo y los periodos críticos que las marcan; en el apartado que se refiere a las relaciones sexuales, usualmente se busca exponer los métodos anticonceptivos, las enfermedades de transmisión sexual y las consecuencias de los embarazos no planeados. Mientras tanto, el apartado de la sexualidad humana se enfoca en aspectos como el erotismo, la identidad y la diversidad sexual. Sin lugar a dudas, la importancia de la educación sexual estriba en el conocimiento que promueva en los individuos las condiciones para vivir una sexualidad sin perjuicios – ni prejuicios– físicos o emocionales, y que fomente al menos los valores de respeto, libertad, y tolerancia.
1.- REPRODUCCIÓN HUMANA
La reproducción es el mecanismo biológico por el cuál se perpetúa la especie humana. A través de este proceso se transmiten los caracteres de la especie de generación en generación.
En los humanos, la reproducción es de tipo sexual, lo que quiere decir que existen dos sexos con características morfológicas y fisiológicas diferentes.
El desarrollo del nuevo individuo es de tipo vivíparo, lo que quiere decir que las primeras fases del desarrollo se realizan en el interior de órganos especializados de la madre.
El proceso de desarrollo de una nueva vida comienza cuando se unen dos células sexuales, la masculina y la femenina, denominadas genéricamente gametos, y al proceso de unión se le denomina fecundación.
1.1_ sistema reproductor masculino
El aparato reproductor masculino, junto con el femenino, es uno de los encargados de garantizar la procreación humana.
Se usan frecuentemente los siguientes sinónimos:
- Aparato reproductivo masculino.
- Aparato genital masculino.
- Sistema reproductor masculino.
- Sistema genital masculino.
- organos internos:
testìculos:
Los testículos son cada una de las dos gonadas masculinas, productoras de los espermatozoides, y de las hormonas sexuales (testosterona). organos glandulares que forman la parte más importante del aparato reproductor masculino. En algunos casos esporádicos, el varón presenta sólo un testículo en su nacimiento.
Anatomía del testículo
Situaciòn:los testículos están situados debajo del pene, entre los dos muslos, por delante del perinè. Están envueltos por un conjunto de cubiertas con forma de bolsa, llamada escroto. Las dos gónadas no ocupan el mismo nivel, ya que en la mayoría de los hombres el testículo izquierdo baja un poco más que el derecho. Están suspendidos del su extremo inferior por el cordòn espermàtico y están desprovistos de adherencias en la mayor parte de su superficie exterior, por lo que resultan muy móviles en todos los sentidos, pudiendo contraerse y ascender hacia el anillo inguinal.
Migración de los testículos: en el hombre como en el resto de mamìferos, los testículos proceden del interior de la cavidad abdominal, a derecha e izquierda de la columna lumbar, al lado de los riñones. Hacia el tercer mes del desarrollo fetal, los testículos abandonan esta región y descienden por el conducto inguinal, atravesando la pared abdominal, arrastrando consigo las bolsas que los envuelve hasta su posición definitiva. El descenso incompleto del testículo se llama criptorquidia.
Número: los testículos son dos, uno en el lado derecho y otro en el lado izquierdo. Anormalmente puede existir un solo testículo por ausencia del desarrollo del otro, que cuando también falta epidídimo y conducto deferente, se llama monorquidia. Cuando faltan los dos testículos se llama anorquidia.
Tamaño: en los niños el tamaño de los testículos es relativamente pequeño (de 1 a 2 cm de longitud). En la pubertad y hasta la adolescencia crecen hasta alcanzar entre 3 y 6 cm de longitud y entre 2 y 3 cm de ancho. Este tamaño se conserva más o menos similar durante toda la vida, aunque a veces se percibe una ligera atrofia en la vejez o un ligero aumento de tamaño debido al consumo de esteroides. El tamaño desmesurado de los testículos se debe en la mayoría de las ocasiones a una hidrocele (acumulación de líquido en la túnica serosa del testículo).
Color, forma y consistencia: los testículos son de color blanco azulado, a veces rojo cuando están repletos de sangre. Esta coloración se debe a las bolsas que los envuelven. El testículo tiene forma de ovoide aplanado en sentido transversal. Tiene una consistencia dura y algo elástica debido a la capa fibrosa que lo rodea.
- Albugínea: capa fibrosa de tejido conjuntivo que envuelve al testículo y al epidídimo.
- Conductos semiferos : conductos productores del esperma.
- Conductos excretorios del esperma: el semen al salir de los conductos seminíferos pasa por:
- Conductos rectos:
- Red de Haller:
- Conos eferentes:
- Epidídimo:
Son un conjunto de cubiertas que rodean a los testículos que de dentro afuera son:
- Escroto: es la piel que envuelve al resto de estructuras testiculares. Suele tener vello con folìculos filosos muy profundos y glàndulas sebáceas abundantes.
- Dartos: es un músculo fino adherido al escroto.
- Túnica celulosa
- Túnica fibrosa
- Túnica vaginal
- Arterias: los testículos están irrigados por las arterias espermáticas, la arteria deferencial y la arteria funicular.
- Venas: del drenaje sanguíneo están encargadas las venas espermáticas. Cuando se obstruyen producen el varicocele.
- Vasos linfáticos
El epidídimo es un tubo estrecho y alargado, situado en la parte posterior superior del testìculo; conecta los conductos deferentes al reverso de cada testículo. Está constituido por la reunión y apelotonamiento de los conductos seminìferos. Se distingue una cabeza, cuerpo y cola que continúa con el conducto deferente. Tiene aproximadamente 5 cm de longitud por 12 mm de ancho. Está presente en todos los mamíferos machos.
El epidídimo si fuera estirado alcanzaría unos 6 metros. Los conductos del epidídimo están revestidos con epitelio cilíndrico seudoestratificado y recubiertos por capa de músculo liso. Las superficies libres de las células cilíndricas contienen microvellosidades y ramificaciones que se llaman esteocilios.
Los conductos deferentes o vasos deferentes constituyen parte de la anatomìa masculina de algunas especies, incluyendo la humana. Son un par de tubos musculares (rodeados de mùsculo liso) cada uno de 30 cm aproximadamente, que conectan el epìdidimo con los conductos eyaculadores intermediando el recorrido del semen entre éstos.
Durante la eyaculaciòn los músculos lisos se contraen, enviando el semen a los conductos eyaculatorios y luego a la uretra, desde donde es expulsado al exterior. La vasectomìa es un método de anticoncepciòn en el cual los vasos deferentes son cortados. Una variación moderna, que también es popularmente conocida como vasectomía aunque no incluye cortar los conductos consiste en colocar un material que obstruya el paso del semen a través de aquéllos.
La fibrosis quìstica causa el bloqueo de los vasos deferentes dejando infértil al 95% de los varones que la sufren.
Las vesículas o glándulas seminales son unas glàndulas productoras de aproximadamente el 70% del volumen del líquido seminal situadas en la excavación pélvica. Detrás de la vejiga urinaria, delante del recto e inmediatamente por encima de la base de la pròstata, con la que están unidas por su extremo inferior.
El conducto de la vesícula seminal y el conducto deferente forman el conducto eyaculador, que desemboca en la uretra prostática.
Cada vesícula seminal es un tùbulo lobulado, revestido por epitelio secretor que secreta un material mucoide rico en fructosa, àcido cìtrico, y otras sustancias nutritivas, así como grandes cantidades de prostaglandilas y fibrinogènos, durante el proceso de emisión y eyaculaciòn, cada vesícula seminal vacía su contenido al conducto eyaculador, poco tiempo después de que el conducto deferente vacíe los espermatozoides. Esto aumenta notablemente el volumen de semenòvulo . Se cree que las prostaglandinas ayudan de dos maneras a la fecundaciòn: eyaculado. La fructosa y otras sustancias del líquido seminal tienen un considerable valor nutritivo para los espermatozoides eyaculados hasta que uno de ellos fecunda.
- 1. Reaccionando con el moco cervical femenino, para hacerlo más receptivo al movimiento de los espermatozoides
- 2. Desencadena contracciones peristálticas invertidas del ùtero y de las trompas de Falopio para mover los espermatozoides hacia los ovarios.
Los conductos eyaculadores (o eyaculatorios) constituyen parte de la anatomía masculina; cada varón tiene dos de ellos. Comienzan al final de los vasos deferentes y terminan en la uretra. Durante la eyaculación, el semen pasa a través de estos conductos y es posteriormente expulsado del cuerpo a través del pene.
La próstata es un órgano glandular del aparato genauritario, exclusivo de los hombres, con forma de castaña, localizada enfrente del recto, debajo y a la salida de la vejiga urinaria. Contiene semen que producen parte del líquido seminal que protege y nutre a los contenidos en el semen. Justo encima y a los lados de la glándula prostática se encuentran las vesiculas seminales que producen la mayoría del líquido seminal. La próstata rodea la primera parte de la uretra, un conducto por el que circula la orina y el semen hasta el pene.
Las hormonas masculinas estimulan la glándula prostática desde el desarrollo del feto. La próstata continúa su crecimiento hasta que se alcanza la edad adulta y mantiene su tamaño mientras se producen las hormonas masculinas. Si las hormonas masculinas desaparecen, la glándula prostática no puede desarrollarse y reduce su tamaño, a veces hasta casi desaparecer.
La uretra es el conducto por el que discurre la orina desde la vejiga urinaria hasta el exterior del cuerpo durante la micción. La función de la uretra es excretora en ambos sexos y también cumple una función reproductiva en el hombre al permitir el paso del semen desde las vesiculas seminales que abocan a la próstata hasta el exterior.
La uretra es más corta en la mujer que en el hombre.
- En la mujer la uretra tiene una longitud entre 2,5 y 4 centímetros y desemboca en la vulva entre el clítoris y el introito vaginal. Esta corta longitud de la uretra femenina explica la mayor susceptibilidad de infecciones urinarias en las mujeres.
- En el hombre la uretra tiene una longitud de unos 20 centímetros y se abre al exterior en el meato uretral del glande. Debido a esta longitud el sondaje urinario masculino es más difícil que el femenino. En este largo recorrido, la uretra masculina tiene distintas porciones que son:
- Uretra prostática: Discurre a través de la glándula prostática, donde abocan los conductos deferentes.
- Uretra membranosa: Es una corta porción de uno o dos centímetros a través de la musculatura del suelo de la pelvis que contiene el esfínter uretral externo, un músculo esquelético que controla voluntariamente la micción. La uretra membranosa es la porción más estrecha de la uretra.
- Uretra esponjosa: Se llama así porque se encuentra en el interior del cuerpo esponjoso del pene, una vaina eréctil que recorre toda la cara ventral del pene. Tiene una longitud de unos 15-16 centímetros.
1.2_ Aparato Reproductor Femenino
Aparato reproductor femenino el sistema sexual femenino, junto con el masculino, es uno de los encargados de garantizar la procreación humana. Ambos se componen de las gónadas , órganos sexuales donde se forman los gametos y producen las hormonas sexuales, las vías genitales y los genitales externos.
El sistema reproductor femenino está compuesto por:
- Órganos internos: ovarios, trompas de Falopio, útero, vagina.
- Órganos externos, en conjunto se conocen como vulva, están compuestos por el clítoris, labios mayores, labios menores. La forma y apariencia de los órganos sexuales femeninos varía considerablemente de una mujer a otra. La vulva de la mujer es tan particular, como la apariencia de su rostro.
El ovario es la gónada femenina productora de hormonas sexuales y óvulos. Son estructuras pares con forma de almendra, pero dos veces más grandes, de color blanco rosado, situadas a ambos lados del útero. Los ovarios femeninos son homólogos a los testículos masculinos.
En el estroma ovárico encontramos lo folículos primordiales que madurarán, gran cantidad de vasos sanguíneos, tejido elástico y tejido conjuntivo laxo. El ovario, además de producir óvulos, segrega un grupo de hormonas estrógenos y progesterona. Estas hormonas inducen y mantienen los cambios físicos de la pubertad y las características sexuales secundarias, apoyan la maduración del endometrio uterino a la espera de una posible implantación de un óvulo fecundado. Así mismo, suministran las señales adecuadas al hipotálamo y la pituitaria para mantener el ciclo
El ovario es la gónada femenina productora de hormonas sexuales y óvulos. Son estructuras pares con forma de almendra, pero dos veces más grandes, de color blanco rosado, situadas a ambos lados del útero. Los ovarios femeninos son homólogos a los testículos masculinos.
En el estroma ovárico encontramos lo folículos primordiales que madurarán, gran cantidad de vasos sanguíneos, tejido elástico y tejido conjuntivo laxo. El ovario, además de producir óvulos, segrega un grupo de hormonas estrógenos y progesterona. Estas hormonas inducen y mantienen los cambios físicos de la pubertad y las características sexuales secundarias, apoyan la maduración del endometrio uterino a la espera de una posible implantación de un óvulo fecundado. Así mismo, suministran las señales adecuadas al hipotálamo y la pituitaria para mantener el ciclo menstrual. Los estrógenos tienen un papel preponderante en el mantenimiento de la grasa subcutánea, la fortaleza de los huesos y algunos aspectos de las funciones cerebrales.
Durante la vida fértil femenina (la cual empieza en la pubertad), cada ovario desarrolla un óvulo alternadamente en ciclos (ovulación) de aproximadamente 28 días, momento en el cual lo libera.
Los óvulos tienen que atravesar un pequeño espacio para entrar en las trompas de Falopio y dirigirse gradualmente hacia el útero donde, si es fecundado por un espermatozoide se implantará, se convertirá en cigoto y posteriormente en embrión.
Ocasionalmente, un huevo fertilizado puede quedarse en una de las trompas de Falopio, lo que da lugar a un embarazo ectópico, resultante muy peligroso, tanto para la mujer como para el posible feto, ya que cada trompa es muy estrecha.
Si un óvulo se queda en el folículo ovárico puede producir un quiste.
El ovario posee medidas de sujeción para fijarlo en una posición que son:
- el ligamento útero-ovárico: va desde la porción medial del ovario al fondo del útero.
- el ligamento suspensorio: se dirige del ovario a la pared abdominal.
- el meso ovárico: se une a lo largo del útero.
menstrual. Los estrógenos tienen un papel preponderante en el mantenimiento de la grasa subcutánea, la fortaleza de los huesos y algunos aspectos de las funciones cerebrales.
Durante la vida fértil femenina (la cual empieza en la pubertad), cada ovario desarrolla un óvulo alternadamente en ciclos (ovulación) de aproximadamente 28 días, momento en el cual lo libera.
Los óvulos tienen que atravesar un pequeño espacio para entrar en las trompas de Falopio y dirigirse gradualmente hacia el útero donde, si es fecundado por un espermatozoide se implantará, se convertirá en cigoto y posteriormente en embrión.
Ocasionalmente, un huevo fertilizado puede quedarse en una de las trompas de Falopio, lo que da lugar a un embarazo ectópico, resultante muy peligroso, tanto para la mujer como para el posible feto, ya que cada trompa es muy estrecha.
Si un óvulo se queda en el folículo ovárico puede producir un quiste.
Las trompas de Falopio son dos conductos muy delgados que conducen los óvulos desde los ovarios de los mamíferos hembra hasta el útero, llamadas así en honor a su descubridor, el anatomista italiano Gabriele Falloppio. También llamadas oviductos.
Poseen una posición transversal entre el útero y los ovarios, que transporta los óvulos entre estas dos estructuras. Las trompas de Falopio se encuentran entre los pliegues de los ligamentos anchos del útero. El extremo distal de cada trompa forma el infundíbulo, situado cerca del ovario y no está unido a él, sino que lo rodea con proyecciones digitiformes llamadas fimbrias. Desde el infundíbulo, la trompa se dirige en sentido inferointerno hasta el ángulo lateral superoexterno del útero.
Las trompas de Falopio poseen una mucosa de un epitelio con células cilíndricas con cilios. La función de las trompas en general es el transporte del ovocito desde el ovario hasta el útero, y para ello se vale de los cilios de su epitelio, además de capas de músculo liso que generan contracciones peristálticas que permiten su desplazamiento.
Cuando ocurre la ovulación, el ovocito es arrastrado hacia la trompa por la acción ciliar del epitelio infundibular, para luego desplazarse en la trompa por los cilios, transporte complementado por los movimientos peristálticos de las capas musculares lisas. Así, la fecundación del ovocito por el espermatozoide ocurre en el extremo distal de la trompa de Falopio y, si esto ocurre, el cigoto desciende hasta el útero, donde se implantará. Cuando el ovocito no es fecundado, éste se desintegra.
La conocida operación de Ligadura de Trompas consiste en la cerradura de ambos conductos quirúrgicamente, para evitar el riesgo de embarazo.
En terminología anatómica su nombre es Tuba Uterina
Sectores
- Pabellón de la trompa o porción tímbrica: Zona que posee unas digitaciones que parecen "abrazar" al ovario. Recoge el ovocito de 2º orden.
- Ampular o ampolla de la trompa: Zona dilatada de la trompa y lugar donde se produce la fecundación ( en el tercio-mitad externa de la trompa).
- Porción ítsmica:' Porción de gran longitud y estrechez. Continúa a la parte anterior y llega al útero, a la parte superior y lateral de éste.
- Porción intramural o intraparietal: Pequeña porción que se conecta al útero.
El útero, también denominado matriz o seno materno, es el órgano de la gestación del aparato reproductor femenino. Situado entre la vagina y las trompas de Falopio, aloja a la blástula, que se implanta en el endometrio, dando comienzo a la gestación. En la especie humana esta dura unos 280 días.
Es un órgano muscular, extraperitoneal, situado en la pelvis menor de la mujer, que cuando adopta la posición en anteversión se apoya sobre la vejiga urinaria por delante, estando el recto por detrás.
Está recubierto parcialmente por peritoneo en el fondo uterino, en su porción más posterosuperior. Por los lados presenta los ligamentos redondos y por delante a la vejiga.
El útero está formado por dos regiones principales que son:
- El cuerpo uterino, al que están unidas por los lados las trompas de Falopio. Está separado del cuello uterino o cérvix por el istmo uterino.
- El cuello o cérvix uterino que tiene una porción supravaginal donde se encuentra el canal endocervical y otra intravaginal que se visualiza en la colposcopia.
La pared del útero presenta a la sección tres capas de células que son de fuera a dentro:
- Serosa, que corresponde al peritoneo en la parte posterosuperior, y a tejido laxo que se extiende por los lados en los parametrios.
- Miometrio, formado por tejido muscular liso.
- Endometrio, que es una capa mucosa especializada que se renueva en cada ciclo menstrual.
El útero está irrigado por las arterias uterinas, ramas de la arteria hipogástrica.
El drenaje linfático se dirige principalmente a los ganglios linfáticos ilíacos internos y externos, hacia los paraórticos.
La vagina es un conducto muscular elástico que en las hembras de los mamíferos, se extiende desde la vulva (lo más exterior del sistema reproductor de la hembra) hasta el útero.
El origen de la palabra parece estar ligado a la funda que se usaba para guardar las espadas (llamado vaina en lengua común). Al pasar los siglos se usó en tratados de anatomía el latinismo vagina para referirse al conducto del órgano reproductor femenino.
La vagina, en estado de vacuidad, es aplanada de adelante a atrás y sus paredes se aplican una a otra en toda su extensión menos en sus extremidades.
La longitud de la vagina varía según razas y genotipos; es de 8 a 11 cm como promedio. Tiene en su cara anterior una longitud de 7 cm, mientras la posterior, que es la más larga, mide 9 cm. Sin embargo puede dilatarse, aumentando su longitud tres o cuatro centímetros más de lo normal. Su diámetro oscila mucho, promedio 3 cm. Sólo existen terminaciones nerviosas en el tercio cercano a la abertura vaginal, los dos tercy sensoriales. En el epitelio mucoso poliestratificado existe gran cantidad de glucógeno cuya fermentación producida por el bacilo de Döderlein confiere el caracter ácido al líquido vaginal.
- Muscular: posee a su vez dos estratos diferenciados, uno interno compuesto de fibras circulares y uno externo más grueso compuesto de fibras musculares longitudinales y que se continúa con la capa muscular del útero.
- En la zona más distal existe otra capa más externa compuesta de musculatura estriada. Se trata del músculo bulbo cavernoso.
Funciones de la vagina desde un punto de vista
- Sirve como canalización del flujo menstrual durante la menstruación.
- Es la entrada del pene para el coito, por donde se introduce el esperma con los espermatozoides para la fertilización de los óvulos de la mujer.
- Facilita el acto sexual por la lubricación de las secreciones de las glándulas de Bartholin.
- La salida del feto y de la placenta del útero al final del período de gestación.
- Es un lugar idóneo para esconder alcaloides y demás cochinadas. Incluyendo uno que otro consolador.
La vulva es el conjunto de los órganos genitales externos de la mujer, así forma parte del aparato reproductor femenino. La vulva y la vagina, —dos estructuras anatómicas diferentes que no deben confundirse—, son los órganos de la copulación.
En los seres humanos, la vulva consta de:
- el vestíbulo, en cuyo fondo se abren la uretra y la vagina;
- los labios mayores y
- los labios menores;
- el pubis o monte de Venus;
- el clítoris;
- los bulbos vestibulares (o bulbos vulvares), un par de cuerpos eréctiles anexos;
- las glándulas de Bartholin o glándulas vestibulares mayores, un par de glándulas anexas.
Los labios mayores son cada uno de los dos labios que cubren a los correspondientes labios menores en los bordes de la hendidura vulvar formando pliegues de la piel de tejido adiposo, cubiertos por vello púbico después de la pubertad. El extremo anterior de cada labio confluye en un pliegue que forma el capuchón del clítoris, al que envuelve. Estos labios se reúnen en un pliegue posterior en forma de letra 'u' llamado horquilla. Horquilla, labios mayores y capuchón del clítoris conforman la totalidad de los límites de la superficie de la vulva. Pueden ser grandes o pequeños, cortos o largos y tener diversos tamaños. Todo esto es normal. Pueden ser sexualmente sensibles e hincharse un poco cuando la mujer se excita.
Los labios menores también son sensibles y pueden hincharse durante la excitación sexual. Se localizan dentro de los labios mayores y van de la capucha del clítoris hasta debajo de la vagina rodeando los orificios de la vagina y la uretra. El orificio de la vagina recibe el nombre de introito y la zona con forma de media luna que se encuentra tras ese orificio se conoce como horquilla vulvar. A través de diminutos conductos que están situados junto al introito, las glándulas de Bartholin, cuando son estimuladas, secretan un flujo (moco) que lubrica la vagina durante el coito.
Pueden variar de un color rosado a un café oscuro, según el color de la piel de la mujer. Igual que los pezones, los labios menores pueden cambiar de color cuando la mujer madura. Algunas veces sobresalen entre los labios mayores, y pueden ser arrugados o lisos.
El clítoris: está ubicado debajo del punto donde los labios menores se encuentran. La cabeza, o glande, del clítoris puede aparecer más pequeña que un guisante, o ser más grande que la punta de un dedo. Pero solamente la punta del clítoris se puede ver arriba de la vulva, en los pliegues suaves donde los labios se encuentran, bajo la piel de la capucha del clítoris. El resto del cuerpo esponjoso del clítoris, más de 9 cm, se encuentra escondido dentro del cuerpo. Puede tener medidas diversas, y puede también tener distintos grados de sensibilidad. Igual que el pene, el clítoris se pone rígido y se hincha durante la excitación sexual. El fin del clítoris es únicamente proporcionar placer. A diferencia del pene o de la vagina, el clítoris no tiene un papel importante en el coito o en la reproducción. El clítoris está allí solamente para hacer que la mujer sienta placer, y es muy sensitivo. Una de las mejores maneras para producir placer en el clítoris es realizar un cunnilingus. Tiene unas 8.000 terminales nerviosas, dos veces más que el pene.
La vagina es el pasaje que conecta los órganos sexuales externos de la mujer con el útero, cuello y la vía por donde el bebé es conducido fuera del cuerpo de la madre en el parto. Es también donde el flujo menstrual sale del cuerpo y por donde el pene entra durante el coito.
Probablemente ésta es la fuente de mayores preocupaciones acerca de la vulva. Igual que la mayor parte del cuerpo humano, la vulva puede ser problemática. Durante la pubertad, la vagina comienza a producir una secreción que puede ser incolora o blanca. La leucorrea. Esta es la forma en que la vulva se limpia por sí misma pues las secreciones sacan los gérmenes y otras sustancias indeseables. Cuando se está ovulando o se produce la excitación sexual la vagina producen una secreción transparente y lubricante considerada un lubricante natural.
El olor característico de la vulva tiene una aceptación subjetiva para los individuos, hay quienes piensan que es agradable y quienes piensan lo contrario, pero en una mujer saludable, por lo general, el olor natural de su vulva no es desagradable. Si huele realmente mal, como a pescado o a levadura o con algún otro olor fuerte y desagradable, es aconsejable el consejo ginecológico pues una secreción maloliente puede ser señal de que hay una infección vaginal (enfermedad de transmisión sexual) que se deba tratar inmediatamente.
El clítoris es el órgano eréctil de las mujeres ubicado en la parte superior de la vulva.
En él se concentran los nervios que producen mucho placer sexual en la mujer. Su estimulación se hace por lo general de manera indirecta y preferiblemente con lubricación. Está unido a los labios menores y recubierto parcialmente por éstos. De hecho, normalmente son sólo visibles el capuchón y el glande, que se hallan en la parte superior de los labios menores, y que forman apenas una décima parte del volumen total del clítoris.
La mayoría de las mujeres llegan al orgasmo mediante estimulación del clítoris.
El clítoris corresponde en el desarrollo embrionario al pene de los hombres, y de hecho en casos de malformación causa el nacimiento de personas intersexuales, con estadios intermedios entre ambos órganos, que pueden variar desde un clítoris excesivamente grande hasta un pene demasiado pequeño.
Cuando las células de la cara interna del prepucio del clítoris se descaman y hacen la degeneración grasa que les caracteriza, forman el esmegma, como en el caso masculino. La higiene habitual impide que se acumule. Pero si lo hiciera, produciría irritaciones y adherencias, como sucede, de hecho, en los casos de fimosis del clítoris.
1.3_ FECUNDACIÓN
Una vez formados los gametos, para que se produzca un nuevo ser es necesario que el óvulo y el espermatozoide se junten y fusionen, a este proceso se le denomina fecundación. En la especie humana la fecundación es interna, es decir se produce dentro del cuerpo de la mujer, concretamente en las Trompas de Falopio.
Para ello es necesario que se produzca la copulación o coito que consiste en la introducción del pene en la vagina y la posterior eyaculación del semen (aunque, como veremos más adelante, en la actualidad existen técnicas de reproducción asistida mediante las cuales pude darse una fecundación in vitro, en el laboratorio).
Si no hay ningún obstáculo (algún método anticonceptivo) el semen pasará por la vagina, atravesará el útero y llegará a las Trompas de Falopio. De los cientos de miles de espermatozoides, solamente unos pocos llegarán hasta el óvulo y solamente uno podrá atravesar la membrana plasmática del óvulo y producirse la fecundación. Todos los demás espermatozoides son destruidos en el viaje. La razón de producirse millones de espermatozoides es para garantizar que, al menos uno, pueda alcanzar el óvulo.
El óvulo fecundado es una nueva célula que vuelve a tener 46 cromosomas, ya que tendrá los 23 cromosomas del óvulo mas los 23 del espermatozoide y se denomina Cigoto. El cigoto comenzará un viaje hasta implantarse en el útero.
Durante este viaje comienza a dividirse y empieza a desarrollarse como embrión. A partir de las 16 células se empieza hablar de mórula, ya que su aspecto recuerda a una mora.
A continuación algunas células continúan dividiéndose y desplazándose y pasan a un estado que se denomina blástula.
En este estado es como llega al útero y se produce la implantación o nidación.
1.4_ EMBARAZO
La primera señal de que se ha producido un embarazo es que desaparece la menstruación. El embarazo es la fase de desarrollo del óvulo fecundado, este proceso dura 9 meses y se realiza en el útero.
Cuando la blástula se implanta en el endometrio uterino, se desarrolla el saco amniótico que albergará al embrión. El saco amniótico está lleno de líquido amniótico que amortiguará los posibles golpes que reciba.
Entre el útero y el embrión se desarrollará la placenta que permitirá alimentar al embrión y retirar y eliminar los productos de desecho, también actuará como barrera defensiva. La comunicación entre la placenta y el embrión se realiza a través del denominado cordón umbilical, por el que pasan dos arterias y una vena.
A lo largo de los nueve meses de embarazo se van produciendo cambios morfológicos y fisiológicos:
Primer trimestre: Implantación en el útero y primeras fases del desarrollo. En el segundo mes ya están desarrollados todos los órganos y algunos comienzan a funcionar. Crece rápidamente pero de forma desigual, crece sobre todo la cabeza que se distingue del resto del cuerpo. A partir del tercer mes recibe el nombre de feto, mide aproximadamente 3 centímetros y pesa unos 10 gramos.
Segundo trimestre: El vientre de la mujer crece al aumentar el tamaño del útero. Hacia el quinto mes el desarrollo del vientre llega hasta el ombligo. Las mamas aumentan de tamaño y la mujer nota los movimientos del futuro bebé. Todos los órganos están perfectamente desarrollados y el feto crece. Al final de este trimestre mide cerca de 30 centímetros y pesa 1 kilo.
Tercer trimestre: El útero alcanza el máximo desarrollo. Los órganos maduran, sobre todo los pulmones y el tejido adiposo bajo la piel. El feto cambia de postura y se sitúa boca abajo. A partir del sétimo mes el feto ya sería viable y podría sobrevivir si naciera en ese momento. Al final del embarazo el bebé puede medir entre los 45 y 50 centímetros y pesa entre 2,5 y 3 kilos.
Al final de los nueve meses se produce el parto o nacimiento.
Fase de dilatación: el útero y la pelvis se dilatan para permitir el paso del bebé. Se rompe el saco amniótico y sale el líquido amniótico, lo que popularmente se conoce como "romper aguas". Pude durar desde 3 a 14 horas. En mujeres primerizas es más largo.
Fase de expulsión: el bebé sale a través de la vagina. Se corta el cordón umbilical y a partir de ese momento el bebé puede comenzar una vida independiente. Suele durar entre 15 y 30 minutos. Por último, se expulsa la placenta, unos 15-30 minutos después y termina el parto.
2_LA SEXUALIDAD HUMANA
La sexualidad humana se refiere a la expresión de las sensaciones emanadas de la necesidad y el deseo sexuales. Además, implica la conformación de la identidad basada en el comportamiento sexual. La sexualidad humana abarca una amplia gama de actitudes y procesos que van desde lo fisiológico hasta lo psicológico, social, cultural, y espiritual. Asimismo, la visión respecto a la sexualidad representa parte de la dimensión ética y de la visión de mundo de un individuo o de una sociedad determinada.
El concepto de sexualidad incluye tanto el impulso sexual (dirigido al goce inmediato y a la reproducción), como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo y de las expectativas de rol social. La sexualidad cumple un papel preponderante en la vida cotidiana, ya que en el ser humano trastoca cuestiones del comportamiento que van mucho más allá de las simplemente reproductivas o instintivas. En realidad, afecta la forma en que estamos y nos relacionamos con el mundo. En este sentido, las rígidas convenciones religiosas, morales o jurídicas suelen quedarse cortas ante la complejidad de esta faceta de la vida humana.
En la conformación del comportamiento sexual humano intervienen múltiples factores: aspectos de orden social, cultural, religioso, y hasta político, que marcan directrices las cuales rigen el desenvolvimiento de los individuos. De esta forma, la sexualidad humana parte de una suma de factores instintivos que, sin embargo, en su forma de expresión varía infinitamente como producto de las distintas elecciones basadas en las expectativas, intereses y búsquedas personales.
Se ha establecido en líneas anteriores que el concepto de sexualidad humana es, ciertamente, demasiado amplio. A continuación se citan algunas de las cuestiones quem comprende:
- La fisiología de la sexualidad humana: el funcionamiento de las partes del cuerpo humano que conciernen a la actividad sexual.
- Orientación sexual
- Identidad sexual
- Comportamiento sexual: describe la forma en que los seres humanos escogen entre las posibilidades que ofrece la sexualidad; esto incluye desde las parejas sexuales hasta los tipos de actividad sexual preferidas.
- El plano psicológico: se refiere a dos cosas, primero, los efectos emocionales producidos por el comportamiento y la actividad sexuales; segundo, los aspectos puramente psicológicos como la necesidad de protección, de control o de poder que pueden entablarse en una relación determinada.
- La práctica sexual y su relación dentro del esquema social: se incluye en este apartado la visión respecto al sexo desde perspectivas morales, religiosas y legales.
- La proyección o representación artística de la sexualidad.
- La proyección (comúnmente deformada) en los medios masivos de comunicación.
- Normas sociales, tradiciones y rituales.
2.1_Aspectos fisiológicos y sociales
En el plano fisiológico, la sexualidad humana puede ser influenciada por los cambios hormonales durante el desarrollo de todo individuo. La ciencia más ecuánime ha coincidido en que la expresión sexual está predispuesta tanto por la genética como por la experiencia y elección personales, es decir, la conformación de las preferencias.
En este espacio se admite también el estudio sobre las disfunciones sexuales, es decir, la serie de circunstancias biológicas que pueden impedir la función sexual plena de un ser humano. Éstas comprenden desde la disminución del deseo (libido) hasta la limitación o impedimento físico. Igualmente, a pesar de pertenecer a factores fisiológicos, aquellos del tipo psicológico (como el stress) impactan fuertemente en la expresión de la sexualidad. La limitación más común en el hombre es la disfunción eréctil, la cual consiste en la incapacidad de experimentar o mantener una erección. Las causas a menudo estriban en enfermedades cardiovasculares. Factores ambientales como la contaminación influyen del mismo modo en la fisiología relacionada con la actividad sexual.
Ahora bien, si una parte de la expresión y la práctica de la sexualidad corresponden a cuestiones fisiológicas, otra, primordial, responde a factores sociales. En otras palabras, a la relación que el individuo entabla con la serie de normas y convenciones sociales (el statu quo), implicadas en patrones de conducta preestablecidos y que predisponen el ejercicio y la expresión de la sexualidad. Esto quiere decir que, desde la época primera de la civilización occidental, hasta los albores de nuestro siglo, han existido ciertas directrices que condicionan el comportamiento humano en materia sexual. En este sentido, el Cristinismo marca un parteaguas ineludible que estableció esquemas más rígidos de moralidad, en contraste con la sexualidad grecolatina que conservaba rescoldos del paganismo. En fechas recientes, son los medios masivos de comunicación quienes imponen buena parte de la ética sexual. Incluso, los estereotipos dictados por los intereses comerciales han establecido parámetros distorsionados que devienen en frustración o simple desconcierto.
La identidad, entendida como el conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás, bien, como la conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás, guarda una estrecha relación con la sexualidad. Ya se ha expuesto en líneas anteriores que la educación integral es aquella que reconoce la posibilidad de la diversidad sexual. Precisamente por ello, los factores sociales pueden influir fuertemente en la forma en que el individuo adopta una visión de género. Asuntos como la elección de ciertos colores dependiendo del género, determinadas actitudes (excesiva amabilidad, en el hombre, o carácter brusco en la mujer, por ejemplo), hasta la facultad de tratar abiertamente temas relacionados con el sexo, son cosas íntimamente ligadas al entorno en que el individuo se y desarrolla y desenvuelve. En definitiva, la sociedad moldea parcialmente la sexualidad de las personas.
2.2_Orientación y preferencia sexual
A menudo se apareja el concepto de orientación sexual con el de preferencia sexual. El primero, entre otras cosas, establece que hay una sexualidad predeterminada desde el nacimiento (genética), el segundo, sugiere que la sexualidad se va construyendo y resulta de la elección y discernimiento que aporta la experiencia. Obviamente, pensar en la sexualidad como una elección o una preferencia encaja mucho mejor dentro de lo políticamente correcto. Además, aduce la reivindicación de la libertad. El tema, claro está, es motivo de debate. Para términos prácticos, aquí se utilizarán ambos conceptos indistintamente.
La preferencia sexual consiste en la dirección que adopta un individuo en relación a su deseo sexual. O en términos psicoanalíticos, se refiere al objeto de los deseos eróticos y/o amorosos de un sujeto, como una manifestación más en el conjunto de su sexualidad.
La orientación sexual se clasifica casi siempre en función del sexo de la o de las personas deseadas en relación con el del sujeto:
- heterosexual (hacia el sexo opuesto)
- homosexual (hacia el mismo sexo)
- bisexual (hacia ambos sexos)
También se reconocen otras formas como la asexualidad (falta de orientación sexual) y la pansexualidad (hacia todo o todos), también llamada omnisexualidad.
Identidad sexual
La identidad sexual suele ser equiparada con la orientación sexual, sin embargo, profundizando en el concepto, la identidad sexual remite a la concepción del individuo sobre sí mismo, a la percepción sobre sus determinantes sexuales, mientras que la orientación tiene más que ver con el comportamiento. No obstante, el tema es igualmente debatible, por lo tanto es sólo una aproximación a ambos conceptos.
La identidad sexual es la conciencia propia e inmutable de pertenecer a un sexo u otro, es decir, ser varón o mujer. La definición de la identidad sexual están implicados multitud de factores, entre los que podemos destacar el psicológico, social y biológico y -dentro de este último- el gonadal, cromosómico, genital y hormonal.
2.3_Diversidad sexual
La diversidad sexual se refiere a la variedad de preferencias, gama de posibilidades, que se reconocen dentro del marco de la sexualidad humana. Sin duda remite a conceptos de identidad, aspectos conductuales y, obviamente, a la prefrencia y/o inclinación sexual. A menudo el abordar el tema de la diversidad sexual remite a disquisiciones sobre “minorías sexuales”. Es decir, hay en el concepto una carga connotativa de disidencia o exclusión que va emparentada, asimismo, a la lucha de los derechos humanos. Esto está en sintonía con el despertar de la conciencia durante la segunda mitad del siglo XX cuando a la par de los humanos, se reconocieron los derechos a expresar de una forma menos rígida la sexualidad. Atender la diversidad, es comprender un fenómeno tan natural como es el ejercicio de la sexualidad reconociendo las múltiples posibilidades implicadas en ella.
A pesar de esto, la diversidad sexual es un término complejo de explicar, ya que implica el conocimiento de todas las variables que encontramos en la sexualidad humana. Esas variables se pueden acomodar de una manera práctica, presentándolas desde los siguientes cuatro puntos de vista:
- El aspecto biológico-reproductor o sexo biológico.
- El aspecto psico-biológico de la personalidad, o sexo psico-génerico.
- El aspecto del comportamiento o etología sexual (la preferencia u orientación sexual).
- El aspecto de la sociología sexual humana (la formación de las uniones familiares).
Afortunadamente, los estudios sociológicos, psicológicos, culturales y de género de las últimas décadas apuntan que la diversidad es parte de nuestra naturaleza. La sexualidad, obviamente, no es excepción. Apuntan, incluso, que la misma sexualidad es de naturaleza heterogénea, así que habar de diversidad sexual no es sino reconocer la diversidad dentro de la diversidad misma.
Para los grupos más conservadores, reconocer la diversidad sexual es más que un reto, una aberración. Todo esto va en consonancia con la pragmática del poder y el prejuicio. Así como en su tiempo la lucha por los derechos humanos representó una amenaza y una provocación para el establishment, la lucha por el reconocimiento de la diversidad sexual implica una perturbación del sistema social. Felizmente, a estas alturas es posible hablar de una paulatina integración, por ejemplo, de las comunidades homosexuales. En este contexto, el reconocimiento legal que se ha otorgado a los enlaces matrimoniales a personas de distinto sexo en varios países, es sintomático de un cambio en la percepción.
Otro aspecto que se ha planteado es la contribución de la ética a la reflexión sobre la diversidad, ya que ha llevado la discusión más allá de lo mora y la ha suscrito al marco de los derechos humanos. La aproximación a la diversidad sexual exige la revisión y el replanteamiento del concepto de sexualidad. Exige, pues, una revolución de las conciencias. Así podría considerarse que la diversidad sexual abarca tres dimensiones para su análisis y definición: la orientación sexual, de acuerdo a la dirección erótico-afectiva del objeto amoroso; la identidad sexual, de acuerdo a la definición sexual que adopta la persona; y la expresión sexual, de acuerdo a las preferencias y comportamientos sexuales que adopta la persona.
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3_RELACIONES SEXUALES
Como la respuesta erótica es integral, el sistema nervioso central, el sistema nervioso autónomno,y toda la corporalidad (tejidos orgánicos) entran en acción, con especial énfasis en las fibras periféricas, la médula espinal y los dos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo, aparte del hipotálamo, que tiene una función indispensable. Cuanto más grande sea el área de control de la corteza, más sensitiva será esa parte del cuerpo.
- Preservativo femenino: Es una funda de poliuretano, más ancho que el masculino y provisto de un anillo rígido de unos 10 cm. de diámetro en el extremo abierto y de un segundo anillo más estrecho situado en el interior del preservativo.
- Diafragma: Es una caperuza de caucho o de goma con un borde flexible de distintas medidas que actúa como obstáculo mecánico tapando el cuello del útero, impidiendo así la entrada de los espermatozoides.
- Dispositivo intrauterino (D.I.U.): Es un pequeño aparato de plástico y metal (cobre o plata y cobre) muy flexible, que se introduce en el interior del útero. Ante su presencia, se segrega mayor cantidad de flujo dificultando el ascenso de los espermatozoides a través de él. Altera el movimiento de las trompas de Falopio dificultando la fecundación.
Métodos químicos y hormonales
- Píldora anticonceptiva: Es un compuesto de hormonas sintéticas similares a las naturales de la mujer (estrógenos y progesterona). Al tomarlas la hipófisis deja de mandar ordenes al ovario para que este produzcan estas hormonas, por lo que el ovario queda en reposo y no hay ovulación, por tanto no puede haber fecundación, lo que hace imposible el embarazo.
- Inyección hormonal: Se trata de administrar a la mujer en forma de inyección la cantidad de hormonas de un envase o más de píldoras anticonceptivas. Así la frecuencia de las inyecciones puede ser cada cuatro, ocho o doce semanas. La composición puede variar: sólo de progesterona o combinando estrógeno y progesterona. Produce el mismo efecto anticonceptivo que la píldora.
- Implante hormonal: El implante está formado por 6 pequeños tubos del tamaño de una cerilla que se insertan bajo la piel del brazo de la mujer y que van liberando lentamente hormonas sintéticas (progestágeno, similar a la hormona natural producida por el cuerpo de la mujer) en el organismo en una dosis constante y muy baja, estas hormonas evitan que los ovarios expulsen los óvulos además de causar cambios en la pared uterina y en el moco cervical.
- Espermicidas: Los espermicidas se clasifican como métodos de barrera química. Existen en el mercado en forma de cremas, geles y óvulos vaginales. Tienen una doble acción, por un lado el ingrediente activo o agente espermicida inmoviliza o mata a los espermatozoides, y por el otro, la emulsión que contiene la sustancia activa forma una barrera que bloquea la apertura del cervix. Deben ser siempre utilizados en combinación con otros métodos anticonceptivos, ya que por si solos tienen muy poca eficacia.
Métodos quirúrgicos
- Ligadura de trompas: Es una intervención quirúrgica que se realiza en la mujer, con anestesia general. Consiste en seccionar o bloquear las trompas de Falopio (con clips, anillas o electrocoagulación), esto impide el recorrido del óvulo por la trompa en dirección al útero y por tanto la fecundación. Es permanente e irreversible
- Vasectomía: Es una intervención quirúrgica que se practica en el varón con anestesia local. Consiste en cortar o pinzar los conductos deferentes con el fin de que el semen eyaculado no contenga espermatozoides.
No son métodos anticonceptivos:
- Coito interrumpido o "marcha atrás"
- Lactancia prolongada
- Lavados vaginales
- Durante la menstruación
Anticncepción de emergencia
-Píldora del día después.
Los anticonceptivos hormonales pueden ser combinados o gestagénicos.
Los primeros contienen un estrógeno combinado con diferentes gestágenos y su principal acción anticonceptiva es que inhiben la ovulación. Se pueden administrar en forma de píldora, pero también mediante un anillo vaginal o un parche que se coloca sobre la piel.
1. Las nuevas píldoras. El método que permitió la revolución sexual ha cambiado mucho en las últimas décadas, porque se han reducido las dosis de estrógenos y se utilizan nuevos gestágenos de síntesis, como la drosperinona, mucho más eficaces. Sigue siendo el más elegido por las mujeres que buscan una protección adecuada frente a los embarazos no deseados.
2. El anillo vaginal y los parches. Sus dosis de hormonas son más bajas porque no tienen que pasar por el estómago para pasar a la sangre y además son más cómodos de utilizar. Por eso estos nuevos métodos contraceptivos hormonales combinados son una opción muy interesante que también hay que tener en cuenta.
3. La minipíldora. Pertenece al grupo de los contraceptivos hormonales gestagénicos. La mujer tienen que ingerir diariamente una pequeña dosis de gestágeno, pero es muy importante que lo haga siempre a la misma hora, ya que si varía su toma más de dos o tres horas su efectividad contraceptiva disminuye.
4. El implante subdérmico. Se trata de una varilla que contiene un gestágeno y que un médico coloca debajo de la piel del antebrazo. Así, la hormona se va liberado de una forma continuada durante los tres años que dura el tratamiento.
5. El DIU hormonal. Tiene forma de 'T', igual que cualquier otro pequeño dispositivo intrauterino, pero además contiene una hormona, el levonorgestrel. Su capacidad anticonceptiva es de cinco años. Es una opción terapéutica muy interesante para las mujeres que tienen sangrados menstruales abundantes, pero no padecen una patología orgánica que los cause. Este problema que padecen muchas mujeres, tiene efectos muy negativos en su calidad de vida y puede requerir actuaciones más agresivas, como legrados o extirpación del útero.
Estos anticonceptivos reducen el dolor menstrual y producen un menor sangrado, por lo que son útiles en mujeres con sangrados abundantes o con problemas de anemia por carencia de hierro. Además ayudan a que los ciclos sean regulares y alivian los síntomas premenstruales.
Algunas mujeres los utilizan para contrarrestar el acné y el aumento del vello corporal. Eso sí, hay que tener cuidado ya que puede producir náuseas y vómitos, así como retención de líquidos y aumento de peso. En algunas mujeres se han presentado casos de depresión, disminución de la libido y manchas faciales. También es frecuente el dolor de cabeza.
¿Cuáles son sus efectos secundarios?
Los sangrados o manchados irregulares durante el primer año son los más frecuentes. Otros, como los dolores de cabeza, son generalmente transitorios. En algunas ocasiones aparecen quistes funcionales en los ovarios, retención de líquidos o dolor en las mamas.
¿Quiénes pueden usarlos?
Las mujeres para las que están contraindicados los contraceptivos hormonales combinados porque son fumadoras, están en periodo de lactancia o tienen problemas cardiovasculares o de coagulación.
3.2_Embarazos no planeados
Con frecuencia muchas mujeres quedan embarazadas de un modo imprevisto. Algunas de ellas son muy jóvenes, adolescentes o incluso preadolescentes. Otras son estudiantes universitarias o jóvenes solteras. Otras son mujeres casadas que no esperaban iniciar el embarazo, porque así lo habían planeado ellas o porque el esposo había “decidido” que no debería nacer un hijo sin su permiso.
En estas situaciones, muchas mujeres optan por el aborto. Esta opción puede ser tomada por la mujer sola, como algo decidido de modo autónomo. También puede ser tomada por presión del padre de la nueva creatura, padre que a veces es un simple amigo, o el novio, o el esposo. Otras veces, en los casos de chicas más jóvenes, son los padres de ella (a veces los padres de él) los que presionan para eliminar, cuanto antes, el “problema”.
Es necesario, por lo tanto, afrontar una situación que toca tantas vidas humanas. El punto de partida de estas reflexiones es un dato biológico: todo embarazo inicia a partir de la aparición, en el seno de una mujer, de una nueva vida humana. Esta vida se origina gracias a la unión de un óvulo y de un espermatozoide como resultado de una relación sexual entre un hombre y una mujer.
Habrá quien piense que este dato es de dominio universal, pero existen todavía personas que no conocen a fondo el mecanismo reproductivo ni los ciclos de fertilidad femeninos. No hemos de pensar que este desconocimiento se da sólo en países menos desarrollados. En algunos centros de asistencia a madres solteras en países considerados avanzados se descubren casos de chicas que no tenían una idea clara de su fertilidad ni de cuál era el “riesgo” de empezar un embarazo a partir de una relación sexual concreta.
Este dato inicial suele ser enseñado a los adolescentes (a veces también a los niños) en muchos programas de educación sexual. Se intenta hacer conocer a los alumnos, especialmente a las adolescentes, el ciclo de su sistema reproductivo. En general, muchos de esos programas están desprovistos de valoraciones éticas, y se limitan a consejos de tipo sanitario (cómo evitar las enfermedades de transmisión sexual, ETS) o de tipo contraceptivo (cómo evitar un embarazo no deseado). Esta carencia de un horizonte ético está acompañada, en algunos programas, con la idea (muchas veces errónea) de que los adolescentes y los jóvenes serían incapaces de vivir sin relaciones sexuales, sin promiscuidad, por lo que lo más importante sería evitar “daños colaterales” a la propia salud (las ETS) o a la autonomía personal (todo embarazo implica el inicio de una vida que pide ayuda y que interpela, especialmente a la madre, pero también al padre).
El segundo dato es de tipo antropológico: el embrión que es concebido en una mujer es una nueva vida humana, es un nuevo individuo que necesita ser acogido, amado, ayudado en el camino de su existencia. A pesar de esta verdad, nacen un sinfín de problemas por el hecho de que ese embrión, en muchos de estos embarazos imprevistos, no es deseado, no es amado, no estaba “previsto” en el horizonte vital de la mujer convertida en madre, del hombre convertido en padre, o de otras personas (familiares, amigos, compañeros o jefes de trabajo) relacionados con la mujer que inicia el embarazo.
Una pareja (joven o adulta, unida en matrimonio o sin ningún vínculo estable) que decide tener relaciones sexuales, sabe que puede originarse esa nueva vida. A veces se la excluye desde el inicio, a través del recurso a métodos anticonceptivos que impidan la fecundación de un óvulo. Otras veces se la excluye con métodos que no impiden la concepción, pero que conllevan la muerte del embrión antes de implantarse en el útero (métodos antigestativos o antianidatorios, como la espiral en su alteración del útero, la “píldora del día después”, y algunos efectos de píldoras que son también anticonceptivas), o incluso después de la implantación (como hace la RU486). En muchos casos se excluye esta vida con el aborto quirúrgico, una decisión que pesa especialmente sobre la mujer, la cual se siente presionada a decidir (a veces contra su voluntad) acerca del recurso al aborto, con las consecuencias clínicas y psicológicas que ello implica.
Si ponemos juntos los dos datos, podemos establecer un interesante camino educativo para los adolescentes. En primer lugar, hay que ayudarles a descubrir la propia riqueza sexual como un don precioso, una riqueza, una potencialidad. Gracias a ella nacemos todos los hombres y mujeres de este planeta. Gracias a ella un hombre y una mujer pueden colaborar al inicio de cada nueva vida humana. Desde este punto de vista, no es correcto pensar en la propia fecundidad como un peligro o, incluso, como una “enfermedad” que puede ser curada con anticonceptivos o, de un modo radical, con la esterilización (la cual es una mutilación que empobrece enormemente a las personas).
A la vez, hay que ayudar a los jóvenes a descubrir lo incorrecto que es “jugar al sexo”. Las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer implican una serie de actos que se orientan, si las circunstancias son favorables, al inicio de una nueva vida. El sexo se dirige espontáneamente a ese fin. Desde luego, puede ser adulterado, falseado, incluso destruido. Pero también puede ser aceptado con toda su riqueza, lo cual es posible sólo si se vive dentro de una serie de condiciones humanas y psicológicas que resultan necesarias para asumir y sostener una posible nueva vida que inicie a partir de las relaciones sexuales.
Culturas y pueblos del pasado y del presente (aunque no aparecen siempre en los medios de comunicación) aprobaban y aprueban sólo una relación sexual plena dentro de un compromiso estable y maduro como el que se da en el matrimonio. Las condenas del adulterio, del incesto, de la violación, de la fornicación, del autoerotismo (masturbación), se explican precisamente en esta perspectiva: la sexualidad no es un juego, ni puede ser vivida de modo maduro y responsable sin la apertura a la vida y sin un compromiso de amor que humanice y ensalce la unión profunda (física y espiritual) que corresponde a cada relación sexual plena.
Muchas campañas que promueven el “sexo seguro” o que dicen defender los “derechos sexuales” o los “derechos reproductivos”, desconocen estas verdades en cuanto que consideran la actividad sexual como si fuese algo desligado de un horizonte de amor y de compromiso. El “embarazo” o, mejor, el inicio de una nueva vida, no es visto como algo maravilloso, como la expresión plena de un amor, sino como un peligro, casi como una enfermedad, sobre todo si quienes tienen relaciones sexuales buscan un encuentro íntimo separado de cualquier sombra de fecundidad. Promover los anticonceptivos como un medio seguro para evitar el embarazo no es sino promover un uso banalizado y empobrecido de la sexualidad, un uso que puede fijar actitudes y modos de ver al hombre o a la mujer sin la seriedad y la riqueza que nacen del respeto profundo y sereno de la fecundidad humana.
Igualmente, el recurso al aborto como “solución” ante un embarazo no deseado se presenta como algo sumamente injusto, precisamente porque se elimina una vida humana que ha iniciado en el seno de su madre. El aborto no es un método anticonceptivo (ya hubo concepción). La mentalidad anticonceptiva facilita la difusión del aborto porque promueve un uso de la sexualidad que excluye el “peligro” del hijo. Si el método ha fallado, si se ha vivido el sexo sin la apertura a la vida, es fácil que la pareja, o uno de los dos (él o ella) se sienta incómodo ante un hijo no previsto pero previsible: las leyes de la naturaleza que fundan el placer sexual también explican el origen de cada nueva vida humana.
La solución profunda a los embarazos no deseados radica, por lo tanto, en el conocimiento profundo de la biología y de la antropología. Pero no puede quedarse sólo allí. Descubrir que uno es fecundo, descubrir que cada vida humana inicia gracias a esa fecundidad, son datos que deben integrarse en una visión profunda de lo que significa ser hombre y ser mujer, en lo que significa el amor que se establece entre ambos y en lo que significa el respeto y la responsabilidad que debe reinar entre dos personas que se aman. Tal respeto y tan responsabilidad se viven, antes del matrimonio, con formas de cariño y de afecto que excluyen las relaciones sexuales plenas; y, en el matrimonio, en esas mismas formas de cariño y de afecto con la inclusión, siempre en un ámbito de diálogo responsable, de relaciones sexuales que respeten en su integridad a los esposos y que dejen abierta la puerta para que se inicie una nueva aventura humana: la de un hijo que puede nacer entre dos padres que se quieren.
Comprenden varios tipos de enfermedades que normalmente se transmiten o contagian durante las relaciones sexuales con penetración. Las principales vías de transmisión son las mucosas de la boca, los órganos genitales y el ano durante la relación coital.
Bastantes ETS, si no se tratan, pueden ocasionar serias y permanentes consecuencias como ceguera y esterilidad.
Muchos de los síntomas no son fácilmente detectables, y con el tiempo se pueden extender a diversas partes del organismo. Los síntomas incluyen: picores, inflamación de los órganos genitales, escozor al orinar, trastornos menstruales, dolores abdominales, ulceras en las zonas de contacto, secreciones vaginales y purulentas de la uretra, etc. Por ejemplo, en el caso de la sífilis, que evoluciona por etapas, en ocasiones los síntomas desaparecen, dando la falsa sensación de curación, pero la enfermedad progresa si no se trata, conllevando graves consecuencias. Entre las ETS se encuentran las siguiente : gonorrea, clamidiasis, sífilis, herpes, condiloma, tricomoniasis, candidiasis... y el VIH/SIDA.
El tratamiento precoz es fundamental, ya que cuanto antes se realice, menor riesgo habrá de que conlleve problemas permanentes. Todas las ETS (excepto el SIDA) pueden ser curadas, además el diagnóstico y el tratamiento no suelen ser ni dolorosos ni costosos. Para conseguir ayuda se puede acudir al medico de atención primaria, a especialistas en ginecología, obstetricia, dermatología y urología. También se puede solicitar ayuda en centros de planificación familiar y centros especializados en enfermedades de transmisión sexual. En el caso que se diagnostique una ETS, es importante avisar a la pareja o parejas con quienes se hayan mantenido relaciones sexuales recientemente. Informarlas de la enfermedad que se tiene y de la posibilidad que puede haber de contagio, aunque no tengan síntomas. Es recomendable que acudan al medico y sigan sus instrucciones y prescripciones.
Prevenir es el mejor modo de evitar las ETS. El preservativo, tanto masculino como femenino, es el método mas eficaz contra estas enfermedades, porque actúa como barrera. En algunos casos, las cremas y óvulos espermicidas son también eficaces. También es importante evitar cualquier contacto sexual con una persona que tenga una ETS hasta que esté curada.
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